LOS CHISMES DE MI CUARTO

DIARIO SUR
Málaga, viernes 31 de marzo de 2006
 

ANTONIO A. GÓMEZ YEBRA

No son buenos años para la poesía infantil, pero de vez en cuando se produce alguna novedad, alguna excepción que confirma la regla. Como esta publicación malagueña recién salida de la imprenta, que se apodera del corazón de quien la tiene delante de los ojos.
“Los chismes de mi cuarto”, de Carmen Ramos, es un libro escrito para niños porque en ellos estaba pensando su autora mientras escribía los textos que lo componen. Porque estaba volviendo a su infancia, revolviendo en sus recuerdos de niña, haciéndose niña durante los minutos de la creación poética. Y lo integran 25 poemas que siempre tienen algo que ver con este reducto entrañable, familiar, esa especie de nido que cada niño conoce como “mi cuarto”, incluso cuando lo comparte con algún otro miembro de la entidad familiar.
“Mi cuarto”, con el adjetivo posesivo por delante, es el lugar de refugio, de secretos, de juegos, de fantasía. En ese lugar, su habitante principal, su dueño, puede transformarse en un fantasma, en un pirata, en un bicho: allí todo es posible, porque en él habita un niño con sus sueños.
Los sueños son también más que sueños, los sueños proceden en ocasiones de los libros que se han leído, y que se transformas durante la noche en entidades reales. En “Los chismes de mi cuarto” hay aviones y ranas, y lápices mágicos, y sombreros de todos los tipos. Pero se pueden encontrar cremas con curiosas cualidades: la de chocolate que no permitirá decir ni un disparate, la de nueces, que invitará a nadar como los peces, y tantas otras... Tales elementos y muchos más, han sido interpretados con gran imaginación y sabiduría pictórica, con adecuación sicológica y pedagógica por Ana Moreno Cabrero, “Anikra”,que ha dado al libro un rico colorido y una entusiástica interpretación. ¡Qué delicia!

 
 

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